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Martes 9 de marzo de 2010

La provincia de Arauco requiere ayuda urgente

En muchos sectores el corte de caminos no permite que los habitantes reciban ayuda humanitaria sino mediante un puente aéreo.

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Arauco ha sido una de las zonas más golpeadas por el reciente terremoto y tres maremotos consecutivos que sembraron de dolor, miseria y desolación a los habitantes de las caletas de pescadores de su golfo.

En Tubul, el corte de caminos no permite que los habitantes reciban ayuda humanitaria sino mediante un puente aéreo que realizan diariamente helicópteros de la Fach.

Llico quedó devastada por una tsunami que penetró tierra adentro más de 1.200 metros, destruyendo a su paso 200 viviendas y medio centenar de botes de pesca, algunos que quedaron incrustados en los techos de las casas o en las copas de los árboles.

El dirigente vecinal Héctor Jerez, señaló que al menos el 70% de las embarcaciones desapareció, y las pocas construcciones que quedaron en pie sufrieron daños tan graves que sucumbirán con las réplicas , aseguró. Jerez señaló que la gente de aquí no confió en la radio y huyó a los cerros de inmediato, eso salvo cientos de vidas . Los habitantes permanecen sin energía eléctrica, agua potable y prácticamente sin alimentos desde el maremoto.

En  Curanilahue, el restablecimiento de los servicios de telefonía y energía electrica alivió el difícil momento que atraviesan sus habitantes, quienes reclaman por contar en forma urgente con el vital suministro de agua potable.

En el pueblo pesquero de Llico tres salidas de mar, una de ellas de más de un kilómetro de largo, arrasaron con 200 casas y 20 botes, equivalentes a la mitad de la flota de los pescadores. Los muertos pudieron contarse por cientos, pero solo hubo uno en un pueblito que amaneció con los techos en el suelo y los botes en los árboles. ¿Milagro? Para nada.

"No le hicimos caso a la radio, que decía que no se venía un tsunami", recordaba el dirigente sindical Héctor Jerez. "Los viejos desde que éramos chiquitos decían que cuando hubiera terremoto teníamos que subir a los cerros y así lo hicimos", señalaba.